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Por Lopez 72
#50275 El Proyecto NI
La Bomba Atómica japonesa


Este texto fue presentado por un servidor en los siguientes foros: El Gran Capitán, RKKA, UNFFMM. La presente versión está enriquecida con comentarios hechos allí por otros foristas. Este texto también fue objeto de un plagio en ForoCoches por un forista de nick IL3. El plagio fue notificado en su momento a la administración de ForoCoches, que procedió con las medidas pertinentes.

Uno de los capítulos más tristes de la 2GM lo constituyó el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. Actualmente todos los habitantes de la tierra condenan este hecho como uno de los mayores crímenes que se hayan cometido jamás. Japón es el único país que ha sufrido un ataque nuclear y aparece ante el mundo como víctima. Pero que habría pasado si hubiesen sido los japoneses los que consiguieran la bomba atómica antes que los norteamericanos.

Incluso antes de que comenzara la guerra en el Pacífico los altos mandos del Japón discutían los adelantos de la física nuclear.

El primero en interesarse por ella fue Takeo Yasuda, graduado de la Universidad de Tokyo, Jefe de la Dirección de Ciencia y Técnica de las Fuerzas Aéreas y, más tarde, del Estado Mayor de dichas fuerzas.
Yasuda, que leía la literatura especializada extranjera, se intereso por los artículos que hablaban de que la reacción en cadena de los átomos de Uranio era capaz de provocar una explosión de gran potencia. Uno de los ex –profesores del general, Riokichi Sagane, había visitado USA, había conocido varios jóvenes físicos europeos y norteamericanos durante su práctica en la Universidad de California, y, por lo tanto, estaba al corriente de las ideas más en boga en este campo por aquel entonces.

Imagen
Takeo Yasuda

Después de varias entrevistas con Yasuda, Sagane certificó por escrito que los novísimos descubrimientos de la física nuclear podrían tener una aplicación militar.

“Este problema debe ser estudiado por especialistas”

Así declaró Hideki Tojo, Ministro de Guerra de Japón, cuando le informaron sobre el contenido de la nota de Sagane.

Basándose en esta orden, Yasuda en Mayo de 1941 encomendó al Instituto de Investigaciones Físico-Químicas estudiar el problema vinculado con la posibilidad de diseñar y construir una bomba atómica de Uranio. Los trabajos los encabezó el profesor Ioshio Nishina, que en su juventud fue alumno de Niels Bohr en Copenhagen.

A petición de Nishina, más de 100 jóvenes científicos relacionados con las investigaciones nucleares fueron liberados del servicio militar y puestos a su disposición. Los primeros dos años se ocuparon fundamentalmente de cálculos teóricos y de estudiar los distintos métodos de división de isótopos de Uranio, así como también de buscar yacimientos.

Otra version asegura que fue el propio Nishina quien propuso a Yasuda la posibilidad de fabricar una bomba atómica. En el verano de 1940 Nishina se reunió con Yasuda en un tren. Yasuda era en ese tiempo el director de Departamento Técnico Aeronáutico del Ejército Japonés. Nishina le explicó a Yasuda la posibilidad de obtener este tipo de arma

El 5 de mayo de 1943, el profesor Nishina entregó al Mando de la Fuerzas Aéreas un informe en que explicaba que la creación de la bomba atómica era prácticamente posible. Yasuda envió este informe a Tojo, que ocupaba el cargo de Primer Ministro, así surgió la idea del Proyecto “NI”. En japonés el carácter “NI” significa “dos”, pero en este caso representaba la primera sílaba del apellido del jefe del proyecto.

Después de estudiar las conclusiones sacadas por los científicos, Tojo llamó al Coronel Kawashima, Jefe de uno de los departamentos del Estado Mayor de la Fuerza Aérea y le preguntó: “ ¿Ha oído hablar de la bomba atómica? ¿No? Pues ella puede cambiar la marcha de la guerra. Ocúpese de los trabajos para crearla. Dinero, materiales, mano de obra, etc…recibirá todo lo que necesite. Pregunte a los físicos que se requiere.”

Con la gente no hay problemas –le dijo Nishina a Kawashima, cuando este le relató su charla con el primer ministro–. Lo principal es que el ejército nos ayude a conseguir Uranio…….

“En busca de materia prima nuclear”

A partir del verano de 1943, Kawashima y sus subordinados tuvieron que dedicarse a prospectar y conseguir mineral de Uranio. Esta tarea no fue nada fácil, pues los yacimientos de la prefectura japonesa de Fukushima y de la península de Korea no justificaron sus esperanzas. Mientras tanto, los especialistas sólo para los experimentos necesitaban con urgencia 2 toneladas de óxido de Uranio.

Entonces decidieron pedir ayuda a Alemania. Hiroshi Oshima, embajador en Berlín, transmitió a los nazis la petición correspondiente, a lo que estos respondieron diciendo que primeramente debían saber con fin necesitan tales cantidades de Uranio. Kawashima, indignado, telegrafió al embajador:”Dígales que para nosotros es difícil comprender semejante actitud ante nuestra petición. Recuérdeles que el Japón libra una guerra contra USA y Gran Bretaña como aliado de Alemania. Si no se logra un entendimiento para solucionar este problema a niveles de trabajo, sería deseable enteblar negociaciones directamente con el Führer”.

Hoy es difícil decir si Hitler intervino o no, pero el hecho es que los nazis consintieron y a fines de 1943, una tonelada de mineral de Uranio fue enviada a Japón en un submarino alemán. Pero no llegó as destinatario, pues barcos americanos hundieron este submarino en las aguas cercanas a la península de Malaya. A juzgar por todo, los alemanes no enviaron la segunda tonelada encargada: después de las batallas de Stalingrado y Kursk el Reich tenía problemas más importantes que atender pedidos de sus aliados.

Esta versión parece un poco desconcertante pues el único submarino alemán del que se tiene noticia de que haya transportado Uranio a Japón fue el U-234, que se rindió a la US Navy luego de la capitulación de Alemania. Esto fue en 1945.

Entonces los del Proyecto “NI” tuvieron que activar las búsquedas de Uranio en sus dominios. A comienzos de 1944, los trabajos japoneses en el campo de las armas atómicas se hallaban aún en le etapa de investigaciones de laboratorio.

Al principio el Alto Mando de las Fuerzas Aéreas no prestó especial interés en el Proyecto “NI”, pues eran pocos los militares que creían que la fuerza explosiva de la bomba atómica sería tan grande. Pero conforme iba empeorando la situación en los frentes, iba aumentando el interés de la cúspide militar por la ciencia nuclear. Mientras tanto la situación se volvió gravísima. Después de las batallas del Mar de Coral y de Midway, el Japón comenzó a abandonar algunos de los territorios ocupados

Fue entonces cuando declararon que las Islas Marianas – dependientes de Japón desde la 1GM como mandato de la Sociedad de Naciones – debían ser el límite tras el cual no podían retroceder. Por eso en la más grande de ellas, Saipán, además de unos 30000 efectivos, vivían unos 25000 japoneses.

La batalla de Saipán que comenzó el 15 de junio de 1944, se convirtió en uno de los más encarnizados combates de la guerra del Pacífico. Los 70000 marines que desembarcaron en esta isla contaban con un poderoso apoyo desde el mar y desde el aire, y a pesar de eso, durante más de tres semanas no pudieron romper la resistencia de la guarnición japonesa. Fue en ese momento en que Tojo se acordó del Proyecto “NI”, pues creía que sería muy conveniente arrojar la bomba atómica sobre Saipan, convirtiendo la isla en tumba común de atacantes y defensores.

Pero los científicos japoneses estaban muy lejos aún de crear la bomba, y el Japón no logró retener Saipán. El 9 de julio de 1944, los norteamericanos se apoderaron de la isla por completo. El 18 de julio, el gobierno de Tojo, que había dirigido el país desde que comenzara la guerra, dimitió.

Ese mismo día los del Proyecto “NI” iniciaron un importante experimento de división de los isótopos de Uranio, sobre el cual informaban con regularidad al Estado Mayor. Al mismo tiempo, se amplió sustancialmente la escala de los trabajos vinculados con la bomba atómica. A las búsquedas de mineral de Uranio, de las cuales se ocupaba hasta aquel momento la Fuerza Aérea, sin grandes resultados, decidieron incorporar al Departamento de Armas, mejor dicho, a su 8va sección científico-técnica cuya plantilla contaba con 500 personas.

Encargaron esta tarea al ingeniero mayor Ioichi Yamamoto, geólogo de profesión. Como director científico designaron al profesor Satiyasu Iimori, del Instituto de Investigaciones Físico-Químicas, quien había estudiado en Oxford, y era uno de los primeros que en Japón había comenzado a ocuparse de los elementos radiactivos. Iimori proyectó y construyó dos plantas de enriquecimiento para el mineral de Uranio que debía provenir de China y Korea. Pero surgieron muchas dificultades con su extracción y transporte, por lo que las fábricas no funcionaban.

Como el empeoramiento de la situación militar no permitía cifrar esperanzas en los recursos de los territorios ocupados, decidieron concentrar sus esfuerzos en el Japón. Así, se vieron obligados a emprender la extracción de un mineral de baja calidad en la prefectura de Fukushima. Al yacimiento situado en las cercanías de la ciudad de Isikawa fueron movilizados alumnos de los grados superiores de las escuelas cercanas. Muchachos de 15 años durante todo el día horadaban con zapas las pendientes de la mina a cielo abierto, eligiendo entre los montones de piedras los trozos de color negro, que transportaban en carros a la fábrica de enriquecimiento de Uranio.

Un día llamaron inesperadamente al profesor Iimori al Cuartel General, donde lo recibió uno de los miembros de la familia imperial. El le dio un pedazo de roca y dijo:
“Entiendo más de biología que de geología, pero me pareció que esta piedra pesa demasiado. ¿No contendrá Uranio, profesor?”.

La piedra resultó ser un granito corriente. Pero Iimori se sorprendió de que incluso en los más altos círculos del palacio imperial ya sabían que para obtener la bomba atómica se necesitaba Uranio….

“Si no es para esta guerra será para la futura”


Llegó el año 1945. Los habitantes de Tokyo tiritaban del frío porque en la ciudad no había combustible. En cambio, la llama de la guerra se aproximaba más y más. Mientras tanto los del Proyecto “NI” continuaban trabajando a un ritmo febril. La nueva serie de intentos de separar el Uranio-235 les daba esperanzas.

Sin embargo, en marzo de 1945, desde la misma Saipán sobre la que Tojo quiso arrojar la bomba atómica de Uranio, los bombarderos pesados B-29 norteamericanos comenzaron sus bombardeos contra las ciudades japonesas. El 9 de marzo bombas incendiarias convirtieron en cenizas la cuarta parte de las viviendas de la capital. Sólo en una noche murieron casi 100000 personas. Dos días más tarde fue bombardeada Nagoya; después, Osaka y Kobe.

El 13 de Abril la radio japonesa anunció la muerte del presidente norteamericano Franklin Roosevelt. Aquel mismo día, los B-29 de nuevo aparecieron en el cielo de Tokyo. Como resultado se quemaron la mayoría de los edificios del Instituto de Investigaciones de la Técnica de Aviación, donde se realizaban los experimentos. Sólo quedó el edificio No.49, en donde se ubicaba el laboratorio del Proyecto “NI”. El profesor Nishina creyó que una vez más había escapado del peligro, pero de repente se oyó una explosión y el edificio se vino abajo.

Después de los bombardeos de Tokyo y Osaka, los científicos japoneses prácticamente se vieron privados de la posibilidad de ocuparse de la división de los isótopos de Uranio. Pero en las minas de Fukushima los escolares, hasta el último día de la guerra estuvieron horadando la roca. En los últimos meses de la 2GM, el centro de investigaciones se trasladó a Kyoto, al laboratorio del profesor Bunsaku Arakatsu, en donde continuaron los esfuerzos por dividir los isótopos de Uranio con centrifugadoras.
Los cálculos teóricos estuvieron a cargo del futuro Premio Nobel Hideki Yukawa. El 22 de julio de 1945 los científicos informaron que crear una bomba atómica estaba por encima de las fuerzas de Japón.

Dos semanas más tarde, el 6 de agosto, la bomba norteamericana redujo a cenizas a Hiroshima. Dos días después llegaban allí el profesor Nishina y el general Arisue, jefe del 2do departamento del Estado Mayor. También enviaron a Hiroshima a los profesores Asada de Osaka y Arakatsu de Kyoto.

Al volver de Hiroshima, los tres físicos fueron invitados al Cuartel General. Se prepararon para responder muchas preguntas a si lo visto por ellos podía ser el resultado del uso de un arma atómica. Pero el objetivo real de la reunión se trataba de otra cosa.

¿Pueden ustedes unir sus esfuerzos y hacer la bomba atómica en medio año? De ser posible, anunciaremos que todos ustedes ha fallecido durante los bombardeos y organizaríamos sus funerales ficticios. Mientras tanto, los llevaríamos a la prefectura de Nagano, donde, cerca de Matsusiro, en las rocas de granito preparamos una ciudadela subterránea para el emperador. Si los norteamericanos desembarcan, el ejército y la milicia popular tratarán de oponerles resistencia durante seis meses. Si en ese plazo ustedes hicieran la bomba, incluso si no contáramos con los medios de transporte, la haríamos explotar en la plaza de armas ocupada por el enemigo y cambiaríamos con eso la marcha de la guerra a nuestro favor……

Los físicos escucharon en silencio. El fanatismo y la ignorancia de la cúspide eran tan incomprensibles para los científicos, como la teoría de la relatividad para los generales y almirantes.

En las condiciones actuales- dijo Nishina – ni siquiera seis años bastarían. No tenemos Uranio ni energía eléctrica. Prácticamente, no tenemos nada……

Pero parecía que la gente uniformada hablaba en otro idioma. Al abandonar el Cuartel General, los científicos durante mucho tiempo recordaron los ojos del almirante Toyotaro Tamura del estado Mayor de la Armada, y sus palabras, pronunciadas como en un delirio:
“De todos modos deben continuar sus trabajos. Hay que hacer la bomba a tiempo, si no es para esta guerra será para la futura…….”

Después de la capitulación, los círculos oficieles de Japón intentaron esconder de la opinión extranjera el secreto del Proyecto “NI”. Y sólo después de muchos años, se hicieron públicos los datos relacionados con él. El ejército americano ocupó 5 ciclotrones en Japón que supuestamente habían sido utilizados para las investigaciones nucleares, y fue emitida una orden para su destrucción. Algunos fueron desmantelados y otros fueron hundidos en el puerto de Tokyo.


Fuentes:

Revista Sputnik Agosto de 1985

http://en.wikipedia.org/wiki/Japanese_n ... on_program

http://en.wikipedia.org/wiki/Takeo_Yasuda

http://en.wikipedia.org/wiki/Yoshio_Nishina

http://en.wikipedia.org/wiki/Hideki_Yukawa

http://nonsei2gm.blogspot.com/2010/07/l ... onesa.html

http://www.cccoe.k12.ca.us/abomb/race.htm

http://www.fas.org/nuke/guide/japan/nuke/

Destrucción de los ciclotrones japoneses.


Artículo de Nishina sobre la destrucción de los ciclotrones japoneses.


Submarino alemán U-234 @ Wikipedia

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Por designlatin
#50303 Saludos,

Fue un episodio oscuro dentro de la debacle de esa guerra; de todos modos, triste pero cierto: con eso se consiguió frenar el conflicto con Japón y se obtuvo su rendición.