Me encanta cuando el avión está en cabecera esperando, y empieza a coger fuerza, y ese ruido, mentiras cual ruido, esa armonía sube y sube y sube y el avión empieza a avanzar, y avanza y avanza cada vez más rápido siempre llevando tras de si ese melodioso sonido de los motores... tanto cuando uno está dentro del avión como cuando uno lo ve desde fuera... y si estoy dentro, me encanta sentir la velocidad que va cogiendo para despegar, se siente como un vacío en el estómago... y al momentico, ya no se siente nada, porque el avión se ha liberado de la gravedad y comienza a subir...
También me gusta cunado uno entra al muelle, pasa un corredorcito y ohhh!!

ya estoy dentro del avión!!
Las turbulencias me hacen sentir, no se, en un auto volador...
LAs turbinas me encantan... y el sonido que sale de ellas... ni que decir.
Un saludo